He visto cabalgar al vaquero en mis sueños, puedo verlo claramente en cualquier ángulo, puedo seguirlo a donde vaya, puedo ver en él lo que nadie más ve. Pero este sueño es muy claro en algo: yo no cabalgo a su lado. El vaquero viaja siempre solo, yo tengo ésta capacidad de verlo correr en su caballo, el caballo de sangre fría.
Yo atravesé el anuncio, pero esa es otra historia. El sueño dejó todo claro.