Uno puede crear un camino aún estando encerrado en una habitación oscura, se trata solamente de prender un cerillo cuidadosamente de forma que la luz te sirva el tiempo suficiente para dibujar una puerta. Rápidamente abrirás dicha puerta y comenzarás a caminar (hasta dónde llegarás depende: de qué tanto tiempo lleves encerrado sin ver nada más en tu vida que un agujero negro). El deseo es tu motor , el motor puede ser revolucionado con polvo, el polvo lo encontrarás cada vez que metas tus manos en los bolsillos y salga polvo, polvo negro, de ahí, del agujero negro. El polvo es el combustible del motor.
Finalmente el combustible se agota y todo desaparece, sabrás que regresaste a la habitación oscura, sabrás que sólo estás tú porque te tocarás los pies, porque sentirás tu movimiento de cabeza, porque alejarás un brazo y tocarás pared, porque alejarás el otro y también tocarás pared, porque te pararás en puntillas y tocarás pared.
Llegando a éste punto te sentarás en el piso y comenzarás a tararear una canción que no dice nada, es entonces cuándo comenzarás a hacerte compañía…